jueves, 30 de abril de 2015

Security Briefing



¡Qué bien sienta dormir! Aunque me he despertado unas 10 veces he dormido 9 horas y se nota. Hoy mucho más despejada. El día ha comenzado con algún que otro bache. Desayuno temprano (tortilla francesa con algo de pan y café con leche- 7€!!!!) y checkout en el hotel. El conductor nos estaba esperando para ir a la oficina de la OMS pero nos hemos retrasado bastante porque no tenían cambio para darnos las vueltas de la habitación (la tenemos que pagar nosotros y luego nos lo pagan).

Hemos salido más tarde de la cuenta pero hemos llegado la oficina. A la entrada es obligatorio lavarse las manos con gel y que te tomen la temperatuta (es un termómetro que funciona a distancia, colocándolo como a unos 5cm de la oreja y te dice la temperatura). La razón es evidente.

En la oficina la gente se toma las cosas con mucha calma. Todo va muy lento y para colmo hoy hay un meeting de la OMS y casi todos los encargados de darnos lo que necesitamos no están aquí. Me tienen que dar el visado, una tarjeta SIM guineana, cambiar euros a francos guineanos, el security briefing, un chaleco de la OMS (ya os mandaré una foto con él) y un pase de identificación de la ONU. A 1 de la tarde solo tenemos el cambio de dinero y estamos en la oficina esperando al resto (por cierto, en toda la ciudad se va la luz cada dos por tres, pero luego vuelve).  Al menos puedo decir que soy millonaria (tengo en mi poder más de 8 millones de francos guineanos…)

Como las cosas no van muy rápido al final vamos a tener que ir a Coyah mañana. El único problema es que no tenemos hotel donde quedarnos… ¡Ojalá hablase francés! Ha sido un poco lío pero al final hemos conseguido reservar en un hotel más cerca (2min andando de la oficina de la OMS) y además de 5 estrellas. Sólo les quedaba las habitaciones “business” y como eran muy caras la única opción ha sido que dos compartan una de ellas. Hemos sorteado quien duerme sola y me ha tocado a mí, así que esta noche dormiré en una suite. Es paradójico que vaya a dormir en uno de los mejores hoteles en los que he estado nunca estando en uno de los países más pobres del mundo…

La verdad es que hay muchísimo contraste en este país. Yo diría que hay cuatro niveles de estilo de vida:

-          La clase alta: con super lujo equiparable al que tenemos en Europa, también los precios. Por ejemplo, el hotel donde me alojo esta noche.

-          Clase media: muy por debajo de la clase media de España, claro está. Hay un gran salto entre estos dos niveles. Aún así tienen electricidad, grifos, agua potable y con suerte internet. Viven en casas construidas con materiales a los que estamos acostumbrados a ver. Por ejemplo, el hotel donde me alojé la primera noche.

-          Clase baja: viven a chabolas y no suelen tener electricidad. Viven de la venta de productos que ellos mismos cultivan, fabrican o cambian. Es la clase predominante en Guinea diría yo, al menos en la capital Conakry. Es sorprendente ver que muchos de ellos tienen coche (el tráfico aquí es brutal) y que a la vez tienen ropas viejas y rotas (niños con una chancla de cada tipo, zapatos pequeños o incluso descalzos…) Sin embargo, como ya dije al menos en la capital no veo que la gente pase hambre.

-          La otra clase que falta es aquella que vive alejada de la ciudad y la industrialización. Es la que me queda por conocer. Viven de lo que ellos cultivan y caza. Imagino que cuando vaya a Coyah, alejada de la capital, tendré la oportunidad de conocer algo de esto.

Hay carteles contra el ébola por todas partes: stop ebola, el ebola existe, medidas a tomar en caso de contagio…

Después de una larga espera lo hemos conseguido todo! Hasta hemos ido a la oficina de las Naciones Unidas a obtener mi identificación. Por cierto, para ellos soy la Doctora Cabeza…

Al final también nos han dado el famoso Security Briefing. Nos lo ha dado Patrick Beaufour, responsable de seguridad de Guinea por la OMS.

Entre las muchas cosas interesantes que no ha comentado aquí dejo algunos datos:

Guinea es un país con 10,5 millones de habitantes, de los cuales 1,7 se encuentran en la capital Conakry. El 35% de la población es urbana y hay un 60% de analfabetismo, llegando en algunas regiones al 80%.

Aunque en la constitución de Guinea se recalca la libertad religiosa, el 85% de la población es musulmana. Además, hay 24 grupos étnico, algo que influye mucho las decisiones políticas y las elecciones.

En cuanto a economía es el segundo país productor de bauxita pero el 76& de la población se dedica a la agricultura.

Es uno de los países más pobres del mundo, con el puesto 190 de 197 en el índice de desarrollo humano. Además, el 47% de la población vive con menos de un dólar al día.

El ébola no ha hecho más que empeorar esta situación. El crecimiento económico pre-ébola era del 4.3%. La estimación para este año después de la epidemia es del -0.2%.

Después de más detalles, a las 20h hemos terminado la reunión y nos han llevado al hotel. Ducha rápida y buffet como no lo vamos a tener en las próximas 4 semanas, así que hemos aprovechado. Nos hemos encontrado con una chica que trabaja en Public Health England y que conocía a Eeva. Está involucrada en el proyecto EVIDENT y es majísima. Los del proyecto EVIDENT por lo visto se alojan en este hotel durante toda la estancia… La verdad es que está muy bien pero se están perdiendo la auténtica experiencia africana…

Bueno, me voy a dormir que es tarde.

Mañana más y mejor!


Mar

miércoles, 29 de abril de 2015

Málaga - París - Conakry

Aquí comienza mi relato de aventuras personal. Tras varios días de preparativos, hoy ha sonado el desperta

dor a las 4 y media de la mañana. Maletas listas en el coche y nervios a flor de piel. Mensajes de ánimo, abrazos, despedidas… Entre muchos mensajes encuentro:

“Buenos días princesa! Hoy es el comienzo de una gran aventura para ti, de esas que uno siempre recuerda y cuenta cuando tiene ocasión. Como todas las aventuras tiene ese punto de incertidumbre romántica y de descontrol de no saber qué deparará el futuro más inmediato y eso, claro está, da miedo y asusta. Pero es que las aventuras están hechas para valientes que están dispuestos a pasar miedo y a no saber. Y los valientes lo son precisamente porque son capaces de enfrentarse a ese miedo y superarlo, superándose y entregando lo mejor que uno lleva dentro, que es sin duda un pedacito de Dios. ¿Y sabes una cosa? Las grandes obras se hacen a partir de pequeños gestos, pequeños esfuerzos, pequeñas decisiones y, en definitiva, pequeños actos buenos en sí mismos detrás de los que se esconde el misterio del amor de Dios. Tú decías que esto que estabas a punto de vivir era una bendición, yo digo, qué bendición que hayas tomado esas pequeñas decisiones que todas juntas han hecho de ti la persona tan especial que eres, que quieras vivir una experiencia tan intensa de entrega a los demás. De verdad creo que eres un ejemplo enorme y una inspiración para el resto y un orgullo para los que te queremos. Relájate, sé tú misma y procura no preocuparte más de la cuenta por las cosas que están fuera de tu control y alcance. Pero sobretodo, ¡Vívelo! Estoy contigo, que no se te olvide. Te quiero”

También encuentro: “El mundo avanza gracias a gente como tú. La Virgen te acompaña. No olvides que el angelito de tu hermano cuida tus pasos, por eso nunca te pasará nada”

Cuando sientes la llamada de hacer algo grande y ayudar a los demás no puedes simplemente quedarte al margen. Tienes que moverte y actuar, y eso es lo que yo he hecho. Hace un mes estuve en Munich durante una semana recibiendo un entrenamiento espectacular en la base militar alemana a manos de Kilian y Erna. Me enseñaron, muy bien además, las bases para enfrentarme a aquello que empiezo hoy. Como miembro del equipo número 18 del EMLab y especialista de laboratorio de la OMS voy a estar 5 semanas diagnosticando ébola y otras enfermedades hemorrágicas a pacientes de Guinea.

Tras salir de Málaga a las 6 de la mañana llegaba con un poco de retraso al aeropuerto de París a las 10 menos cuarto. Allí me he encontrado con algunos de mis compañeros de viaje: César tiene un laboratorio en Hamburgo, al igual que Beate. Ambos son inmunólogos especializados en la investigación del ébola. Han empezado un nuevo proyecto llamado EVIDENT, cuyo fin es el análisis de la respuesta inmune en pacientes del virus del ébola. Para ello han montado un laboratorio de investigación (no diagnóstico como el mio) en el hospital de Donka en Conakry. Allí viajan periodos cortos de tiempo en equipos de dos personas. César ya me ha comentado que sabe que soy inmunóloga y se ha sorprendido (ha flipado vamos) cuando le he comentado que empiezo el doctorado en el laboratorio de Caetano Reis e Sousa en Septiembre. Me ha comentado que lo conoce y que es el mejor laboratorio de Europa para hacer el doctorado en inmunología. Me ha dicho que va a intentar enseñarme el laboratorio que tienen en Conakry y que si quiero me recluta para investigar allí un tiempo…ahí lo dejo.

Mientras que César y Beate se quedan en Conakry, Katja y Eeva vienen conmigo a Coyah en la misión del EMLab. Katja acaba de terminar el doctorado en Dusseldorf y ahora está buscando trabajo como postdoc, tiene 32 años. Coincidimos durante el entrenamiento en Munich y es un poco tímida pero muy buena chica. A Eeva no la conocía antes. Trabaja para Public Health England en las afueras de Londres (Álvaro, tranquilo que haré contactos) y es su cuarta vez en misión con el EMLab. Ha estado una vez en Guinea y dos veces en Sierra Leona, y el hecho de que vuelva tantas veces es, sin duda, una buena señal. Parece muy simpática.

Tras juntarnos en París hemos dado el OK a Hamburgo y hemos embarcado juntos en el avión. He estado en business class con asientos reclinables, manta, almohada, neceser, champagne, foie, cocteles… Todo un lujo que no me esperaba. Supongo que será para coger fuerzas por los días que nos esperan.

Según me han comentado las tres vamos a estar básicamente llevando el laboratorio. Sophie, que está de forma permanente durante 6 meses, está viajando a menudo con otros proyectos. También contamos con el apoyo de dos investigadores locales pero no es de forma continua. De todas formas ahora mismo estamos en Conakry y seguramente partiremos las tres para Coyah el viernes. Hasta entonces vamos a tener reuniones con cargos de la OMS, recibiendo documentación, el teléfono guineano y demás.

La llegada a Conakry ha sido un poco caos. El orden parece que aquí no se lleva. El control de pasaporte, recoger las maletas, salir del aeropuerto… Un poco lío y mucho mucho calor. Al menos el conductor de la OMS estaba esperándonos nada más llegar. Parece simpático pero sólo habla francés, entonces es un poco complicado mantener una conversación.

La ida al hotel ha sido un poco larga, pero ha sido genial ver cómo es el ambiente en el país. Las carreteras no tienen sentidos y no siempre están asfaltadas. Se ve pobreza en las calles pero no hambre. Hay mucho ambiente: niños jugando, algún campo de fútbol improvisado, vendedores de comida, de sillones, de muebles, de cajas fuertes… Todo muy viejo por supuesto.

La llegada al hotel ha sido más tranquila. La habitación no es nada del otro mundo pero está limpia. Se me han roto algunas cosillas de la maleta pero nada grave y que no se pueda solucionar.

Mañana intentaremos hacer todo rápido para poder ir cuanto antes a Coyah (security brienfing con la OMS, visado, cambio de dinero, identificaciones…) La razón de ir cuanto antes a Coyah es porque allí tenemos que hacer el relevo al otro equipo que se va el sábado por la mañana, y es mejor tener más tiempo para que nos expliquen todo lo necesario.

Me voy ya a dormir que mañana nos espera un largo día. Despertador a las 6:45, desayuno a las 7 y salida a las 7 y media a la oficina de la OMS.

Todavía no me creo que esto me esté pasando pero cada vez tengo más ganas.

Buenas noches,


Mar