Llevamos unos días con mucho
trabajo porque ahora somos uno menos. De una noche para otra han llamado a
Raymond para que se traslade a Guéckédou con la intención de habilitar un nuevo
laboratorio. El objetivo del nuevo laboratorio es hacer un estudio de
supervivencia en los pacientes que han pasado la enfermedad. Se les va a llamar
para que acudan y donen muestras de sangre en las que se les va a medir los
niveles de anticuerpos contra el ébola entre otras cosas. Lo bueno es que así
está más cerca de su familia pero se nota que somos uno menos.
A lo mejor Josef se va a tener
que ir con él en unos días. Va a intentar quedarse hasta finales de mayo con
nosotros y así poder terminar juntos pero si se va antes tendrán que enviarnos
a otra persona. Es imposible que con la cantidad de muestras que recibimos
estamos trabajando tres personas nada más.
Además está también el trabajo
del nuevo laboratorio anexo de secuenciación. Sophie ya ha llegado de Conakry después
de una semana poniendo a punto el laboratorio de secuenciación. Ahora tenemos
con nosotros todo el material necesario para empezar, con suerte a finales de
esta semana. Es una pasada, y en menos de diez minutos se puede secuenciar el
genoma del virus con un aparato que es del tamaño de un disco duro externo y
que se conecta al ordenador por USB.
El otro día conseguimos dar un
paseo por la zona donde está el centro de tratamiento. Salimos muy temprano
(18:30) y el conductor no estaba preparado, así que decidimos caminar un poco
hacia la casa. Vimos nidos de termitas, arañas enormes (Solifugae), ganado y un
paisaje espectacular. También tuvimos la ocasión de hacer un poco de mango
shopping en uno de los muchos puestos donde los venden (un cubo entero de
mangos cuesta 3 euros – 25000 francos guineanos).
Ayer procesamos un total de 46 muestras en la cabina, el récord hasta ahora. Llegó una familia con niños (3 y 10 años). Hemos analizado la sangre y son positivos de ébola, uno de ellos también malaria.
Por lo visto esta familia forma parte de una tribu en la que su abuela (una de las jefas) murió la semana pasada y de hecho nos llegó su frotis bucal y lo diagnosticamos como positivo. Eso es un problema porque mientras que estaba enferma toda la tribu fue a visitarla y a tocarla en señal de respeto. Probablemente dé lugar a otro pico de casos y justo anoche llegaron otros 9
pacientes al centro que diagnosticaremos hoy. Veremos a ver qué tal…
Por lo pronto al padre lo van a poner en tratamiento con el medicamento Favi pero a los niños seguramente no puedan porque son demasiado pequeños, tienen una carga viral demasiado alta y supondría un tratamiento demasiado fuerte para ellos. Me he enterado que la razón por la que no se han hecho bien los ensayos clínicos de Favi es porque se ha decidido administrar el medicamento a todos los enfermos. Normalmente en ensayos clínicos se tiene un grupo en tratamiento y otro grupo control sin tratamiento, pero han considerado, como es lógico, que eso no sería justo teniendo en cuenta la gran epidemia que está sufriendo Guinea.
El sábado estuvimos en la fiesta
de los cubanos que después de 7 meses y casi 400 pacientes atendidos se vuelven
a su país. Ellos montaron el centro junto con los guineanos y lo abrieron el 31
de diciembre de 2014 a las 14:00. A las 17:00 recibieron los primeros
pacientes. Ahora ya quedan menos pacientes (aunque están llegando más) y African Union se va a encargar de
ellos.
La fiesta estuvo muy bien. Le dedicaron unas palabras a los cubanos por la labor
que han hecho y luego estuvimos cenando algo, bebiendo cerveza de Guinea,
bailando música africana (Josef nos enseñó el baile de su tribu) y luego
probamos puros cubanos Cohiba.
Terminamos volviendo en el coche
cantado las canciones del coche de Camara (el conductor), que ya nos las
sabemos.
Pronto más!
Mar
.jpg)









